Fernando Irigaray, Director de la Maestría en Comunicación Digital Interactiva, docente e investigador de UNR, nos invita a una deriva narrativa transmedia: una exploración espacio-territorial expandida en múltiples lenguajes. Un ejercicio de memoria como recuerdo intervenido.
Como un flâneur del siglo XXI me convierto en un phoneur[1], un habitante del posterritorio que se pierde en la ciudad que (des)conoce y transita el espacio híbrido conformado por el solapamiento del transitar territorial y la confluencia digital.
Una flânerie analógica-digital, con smartphone, libreta Moleskine, lápiz HB y resaltador.
Fotografías expandidas, georreferenciación y marginalias en el deambular por los bares y cafés de la ciudad (p. 9).
La deriva narrativa por las páginas de Deri(bar), comienza con esta declaración de principios, invitando al leyente a (re)encontrar estos espacios de tiempo ralentizado y características heterotópicas (Foucault 1967/1984, 1966/2008), por la zona extendida del barrio de Pichincha de la ciudad de Rosario.
Un ejercicio de oxigenación entre tanto algoritmo y virtualidad que se reencuentra con las materialidades en la experiencia atópica del habitar transorgánico contemporáneo, un modo híbrido, mutante e interactivo que convive en el posterritorio (Di Felice, 2012). Una práctica habitativa inédita que navega entre el espacio físico y el espacio virtual, entre el territorio y la interfaz tecnológica, generando simbiosis e interacciones transformadoras.

Una deriva narrativa transmedia que se manifiesta en la ruptura de las continuidades temporales, espaciales y argumentales que impulsa encuentros serendípicos y conexiones inesperadas entre los participantes y el entorno, permitiendo a las audiencias descubrir relaciones emergentes que enriquecen la experiencia narrativa. Historias que ofrecen una combinación de producciones y acciones supuestamente dispersas donde el usuario debe ensamblar y (re)conectar en la ludicidad de los entornos habitados.
Esta exploración espacio-territorial funciona como la dinámica principal de la historia, donde la deriva narrativa se convierte en geonarrativa (Kwan & Ding, 2008) al transformar el posterritorio en un tablero urbano, invitando a los usuarios a recorrer el entorno citadino y descubrir fragmentos históricos a través de la interacción con el espacio.
Una práctica de caminar la ciudad, que se distancia de la idea utilitaria de la simple traslación espacial. “Soy un flâneur transurbante que atraviesa en serendípica movilidad la nostalgia analógica, melancólica y monocroma que habita mi subjetividad en un browsing urbano de un territorio que se construye en mi deriva” (p. 21).

La clave de la deriva geonarrativa transmedia radica en la capacidad para articular narrativas fragmentadas, permitiendo que los usuarios participantes construyan sus propias trayectorias narrativas a partir de los elementos disponibles. Así, el territorio se convierte en un espacio narrativo expandido, donde las historias no solo se cuentan, sino que también se (re)descubren, (re)interpretan y se (re)configuran constantemente. Se habita el relato dentro del espacio vivido o, como lo denomina Lefebvre (1974/2013), un espacio de representación.
Comprender las dinámicas de desplazamiento al interior de los diversos universos narrativos permite interpretar las tensiones y contradicciones de la sociedad contemporánea. En un mundo donde la información es presentada de modo hiperfragmentado y a menudo contradictorio, estas narrativas ofrecen una forma de explorar y cuestionar las dinámicas del poder, la identidad y la memoria, no solo cambiando la representación como una innovación estética, sino también como una herramienta crítica para comprender y navegar las complejidades del presente.

Este libro es un recorrido y un ejercicio de memoria, tal como lo entiende Paul Ricoeur (2000/2003), que sostiene que todo recuerdo se transforma en relato y que no hay posibilidad real de memoria sin algún tipo de narración. Para él, el ejercicio de la memoria es un recuerdo intervenido. Al narrar, editamos la experiencia vivida, cambiamos el enfoque, seleccionamos los detalles que destacamos, en un proceso complejo de inclusión y exclusión. Este acto de contar implica una construcción constante, una reelaboración subjetiva que da sentido y orden a lo recordado. Así, la memoria se vuelve un ejercicio narrativo en el que el pasado se configura a través del lenguaje y la interpretación, mostrando que nuestra identidad y comprensión del mundo están profundamente vinculadas a nuestras narratividades.
Deri(bar) es “un caleidoscopio de la vida urbana habitual, que (re)construye historias en bares y cafés, en mi tránsito por la deriva” (p. 27) y forma parte de la primera entrega de la Colección Derivaciones, editada por UNR Editora y producida por la Maestría en Comunicación Digital Interactiva y la Dirección de Comunicación Multimedial (#DCMteam | Producciones Transmedia) de la Universidad Nacional de Rosario. Una colección que supera la idea tradicional del fotolibro, y se presenta como un tipo de aguafuerte documental que pretende capturar lo efímero y cotidiano, como lo entendía Arlt[2], integrada por textos y fotografías, en una deriva del recorrer citadino y la incorporación de la expansión narrativa, a través de diferentes recursos audiovisuales, sonoros y geolocalizados.

Sobre el libro
Deri(bar). Deriva Geonarrativa por los bares y cafés de la ciudad de Rosario / Fernando Irigaray; Prólogo de Cecilia Reviglio. – 1.ª ed. – Rosario: UNR Editora, 2025.
52 p. 23 x 16 cm. – (Derivaciones)
ISBN 978-987-702-715-0
Referencias bibliográficas
Di Felice, M. (2012). Paisajes posurbanos. El fin de la experiencia urbana y las formas comunicativas del habitar. Ediciones del Copista – UNC.
Foucault, M. (1984). De los espacios otros “Des espaces autres”, conferencia dictada en el Cercle des études architecturals (P. Blitstein & T. Lima, Trads.). Architecture, Mouvement, Continuité, 5.
Foucault, M. (2008). Topologías (R. García, Trad.). Fractal, XIII(48), 39–62.
Harvey, D. (1989). The Condition of Postmodernity. Blackwell Publisher.
Kwan, M.-P., & Ding, G. (2008). Geo-Narrative: Extending Geographic Information Systems for Narrative Analysis in Qualitative and Mixed-Method Research. The Professional Geographer, 60(4), 443–465. https://doi.org/10.1080/00330120802211752
Lefebvre, H. (2013). La producción del espacio. (E. Martínez Gutiérrez, Trad.). Capitán Swing. (Trabajo original publicado en 1974).
Luke, R. (2005). The Phoneur: Mobile Commerce and the Digital Pedagogies of the Wireless Web. En P. Trifonas (Ed.), Communities of Difference (pp. 185–204). Palgrave Macmillan.
Ricoeur, P. (2003). La memoria, la historia, el olvido. (A. Neira, Trad.). Editorial Trotta. (Trabajo original publicado en 2000).
[1] Robert Luke (2005) de la Universidad de Toronto, acuña el término phoneur, como un flâneur posmoderno, un usuario de teléfono móvil paseando por el paisaje urbano.
[2] Roberto Arlt realiza un conjunto amplio de crónicas, que entrecruzan lo periodístico y lo literario costumbrista, que publica en el diario El Mundo entre 1928 y 1942 y denomina “Aguafuertes Porteñas”.





